Las hojas y el viento te golpean la cara
el frio
parecen cuchillos que en el rostro
pesa la lengua
se aprieta la garganta
Amanece en medio del gris y el silencio
y te pones la armadura una vez mas
la frente en alto
la mandíbula firme
el corazón en los oídos
respira
respira
respira
ya has estado allí, el campo de muerte no te es ajeno, confía
mira al horizonte, alguna señal de vida debe aparecer
la muerte es hermana pero es la vida la que guía
no será la primera vez que te levantas del infierno
No hay comentarios:
Publicar un comentario