las calles embarradas de ese camino mil veces maldecido
tus pies de nuevo lo caminan
el paisaje gris
el viento frio
el desasosiego infernal
tantas promesas de no volver y acá estás
a lo lejos quieres adivinar pájaros y flores
un paisaje hermoso
pero la misma negrura, la misma mierda
los enemigos, cuervos hambrientos,
se ciernen sobre ti mientras avanzas,
la frente en alto
el cayado en la mano
el pecho abierto
los ojos sangran
pero el guerrero resiste
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