Tus silencios me valieron mil gritos,
Mil rugidos congelados en la boca del estómago.
Tus silencios me dejaron desnuda
Helada por el frio que me hería
como mil agujas por toda la piel.
Tus silencios me hicieron extraña,
inconsolable, desgraciada
Y siempre oculta, oculta, oculta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario